El Parlamento Europeo pide olvidar la regla de la unanimidad para evitar bloqueos en las votaciones

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EFE

El pleno del Parlamento Europeo aprobó este miércoles una resolución que pide abandonar la regla de la unanimidad en determinadas decisiones para evitar los bloqueos en votaciones que pueden hacer avanzar más rápido al proyecto europeo.

Al mismo tiempo, los eurodiputados demandaron que, para que la Unión Europea  y sus países avancen y hagan frente a los retos futuros, se aumente la integración entre los socios europeos.

El texto, del que fue ponente el eurodiputado del PSOE Ramón Jáuregui, salió adelante con 407 votos a favor, 196 en contra y 41 abstenciones.

“Hay que superar la unanimidad con las cláusulas pasarela del Tratado de Lisboa o reformando los tratados para evitar bloqueos en política exterior, fiscal, o en otras materias que la requieren”, dijo Jáuregui en una rueda de prensa tras el voto.

El eurodiputado se felicitó por el hecho de que el bloque europeísta de la Eurocámara haya sacado adelante una resolución que apunta el peligro del nacionalismo y el repliegue de competencias de los países frente a la opción de la integración europea.

“La migración, el envejecimiento, el terrorismo, la seguridad, el cambio climático, el euroescepticismo, la intolerancia y la xenofobia son algunos de los grandes desafíos para la UE“, explicó, algunos de los retos que el PE cree que es mejor que los países afronten de forma común en un mundo globalizado.

En concreto, en materia de inmigración, la resolución aboga por dotar a la UE de una política migratoria global para hacer frente a los discursos euroescépticos.

En el plano social y económico, la Eurocámara se queja de que el pilar social no sea vinculante y destaca la importancia de situar la protección medioambiental como una prioridad de la UE.

También reclama avanzar en la Unión de mercados de capitales y completar la Unión Económica y Monetaria.

La Izquierda Unitaria no consideró suficientemente ambiciosos estos reclamos en el texto y votó en contra del mismo, al igual que los euroescépticos, aunque por motivos distintos.

Por otro lado, los eurodiputados reiteraron que la Eurocámara rechazará a cualquier candidato a la presidencia de la Comisión Europea que no haya sido designado “candidato principal” antes de las elecciones europeas.

Aunque la Eurocámara prefiera ese método, según los tratados es el Consejo Europeo el que tiene la última palabra para proponer un nombre, aunque en cualquiera de los dos casos, debe recibir después la luz verde de hemiciclo en Estrasburgo.

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